Juan José Bosch ha tenido la generosidad de musicarme mi poema “Todo salvo una parte de ti “. Espero que les guste.
Todo salvo una parte de ti. Todo menos tú.
Tu presencia quedó diluida en el espacio y se me mostraba como un milagro. Tu mundo no tuvo la vileza del nuestro. Tan poderoso como la confianza o el recuerdo es el temor. El temor a que tu transparencia me abandone. En el cielo, entre las estrellas, ahí te presiento. En la transparencia infinita.
Eran las seis de la tarde de un día duradero.
Todo se perpetuaba y tú también. Te oía cantar y reír, sólida y viva, llena de ternura. De secreto.
Hoy ha vuelto a amanecer. Cada esquina de mi casa canta. Tu cuerpo transparente me sonrie y me consuela. Tu carne hoy polvo y diáspora en el Universo no es otra cosa que mi voz, mi nueva vida.
Tu presencia quedó diluida en el espacio y se me mostraba como un milagro. Tu mundo no tuvo la vileza del nuestro. Tan poderoso como la confianza o el recuerdo es el temor. El temor a que tu transparencia me abandone. En el cielo, entre las estrellas, ahí te presiento. En la transparencia infinita.
Eran las seis de la tarde de un día duradero.
Todo se perpetuaba y tú también. Te oía cantar y reír, sólida y viva, llena de ternura. De secreto.
Hoy ha vuelto a amanecer. Cada esquina de mi casa canta. Tu cuerpo transparente me sonrie y me consuela. Tu carne hoy polvo y diáspora en el Universo no es otra cosa que mi voz, mi nueva vida.
