Envío postal sin remitente

Te escribo de vuelta del cielo, después de estar tanto tiempo ausente, perdida y sin rumbo. Algo nostálgica también.
Jugando a hacerte feliz he dejado dentro de tu corazón un regalo. Me atrevería a decir que lo que siento por ti no debería ser lo más importante, sino que este mundo nuestro escrito en mi alma, aún sin haber ideado un cuerpo para ti, pero reconociéndote, se ha convertido en mi patria.
Nada fue en vano. Nunca lo es.
Me sacudo los miedos y elijo noches de luna y un cielo de estrellas.
Una caricia al viento y una promesa eterna.

Leave a comment